Deja que te encuentren
- adri23paola
- 22 sept 2025
- 1 Min. de lectura
El día en que decidí hacerme caso… o mejor dicho, hacerle caso a mi corazón, confié en que más como yo me encontrarían.
Llevaba mucho haciendo parecer que era uno de ellos. Sin embargo, en el fondo siempre fui yo.
Me asustaba ser juzgada. Rápidamente entendí que venía de mi tendencia a practicar el juicio. Conscientemente decidí dejar de juzgar (una práctica constante e incesante) y encontré un espacio de seguridad en donde no existe el confuso y desconocido resultado de ser juzgado, sino que existe un espacio para ser.
Descubrí que el que juzga simplemente:
carece de SER.
El resultado de serme infiel
Ese miedo me detuvo por mucho. Tomé decisiones que parecían buenas en papel. El miedo a lo que ustedes dirían cada vez se hacía más grande.
Durante ese proceso conocí mi alma. Me equivoqué con muchos y fui juzgada sin necesidad de ser quien soy. Entonces aproveché la oportunidad para:
ser quien soy, entendiendo que el resultado siempre sería el mismo...los juicios nunca desaparecerían.
La recta final
Aprendí a ser un camaleón, cambiar mi piel para cumplir roles que mis decisiones ya ameritaban. A la vez cultivando mi alma y mi escencia. Necesitaba “cerrar” ciclos para florecer de la manera en que siempre quise.
Entonces comprendí:
Nunca podremos escapar de nosotros mismos.
Solo tenemos que dejar de correr y alentarnos en nuestro corazón, el único que conoce nuestros verdaderos deseos.





Comentarios